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“Cautivada por ti” (Crossfire #4) – Sylvia Day

17 jun 2015


Autora: Sylvia Day 
Título original: “Captivated by you” (18 Nov 2014)
Serie: Crossfire 04
Categoría: Erótica
Editorial: Espasa / Planeta
Publicación: 27 de noviembre de 2014
Protagonistas: Gideon Cross y Eva Tramell

“La cuarta y esperada entrega de la serie Crossfire…”

Sinopsis:
«Gideon dice que soy su ángel, pero él es el milagro de mi vida. Mi guerrero espléndido pero herido, decidido a espantar mis demonios mientras se niega a enfrentarse a los suyos. Los votos que hemos hecho deberían habernos unido todavía con más fuerza, pero en lugar de eso han abierto antiguas heridas, han expuesto dolores e inseguridades, y han atraído a amargos enemigos que se ocultaban en las sombras. Siento que se me escapa, que se aleja de mí. Mis mayores miedos se hacen realidad, mi amor es sometido a pruebas que no estoy segura de poder soportar, no sé si soy lo bastante fuerte. En el momento más brillante de nuestras vidas, la oscuridad de su pasado invade y amenaza todo aquello por lo que hemos trabajado tanto. No enfrentamos a una elección terrible: la cómoda seguridad de las vidas que teníamos antes de conocernos o la lucha por un futuro que de repente parece un sueño imposible y sin esperanza.» Eva y Gideon se han casado por fin, pero lejos de aportarles placidez y seguridad, el matrimonio abre en Gideon viejas heridas y los fantasmas de su pasado amenazan la felicidad de ambos.



Características de los personajes:

Eva Lauren Tramell: 24 años, rubia, ojos grises, menuda. Nació en San Diego (California, EUA). Sus padres nunca se casaron (a pesar de que él se lo pidió a ella, ella lo rechazó porque no tenía el nivel económico que pretendía). Eva sufre varios traumas que la hacen no querer una relación en serio, o que una persona se acerque demasiado a su intimidad. De familia tiene a su padre, a su madre, a su padrastro, y a Cary, que es como un hermano. Estudió en la Universidad Estatal de San Diego. Se mudó a Manhattan para trabajar en la empresa de publicidad Waters, Field & Leaman, como asistente del sub-director de cuentas.

Gideon Cross: 28 años, alto, delgado, atlético, piel morena, cabello negro azabache (le llega hasta el hombro), ojos azules. Es posesivo, controlador e impositivo; sufre traumas que arrastra desde su niñez. Nació y creció en Nueva York. Asistió a la Universidad de Columbia, pero no se licenció. Es un empresario multimillonario que hizo su propia fortuna, luego de los escandalosos fraudes en los que estuvo involucrado su padre. Es dueño de “Cross Industries”, una mega empresa con varias filiales en diversas ramas de negocio. De familia tiene a su madre, a su padrastro, un hermanastro y una hermanastra.

Personajes mencionados en esta 4ta. parte: Aquí vuelven a aparecer personajes secundarios* como: 1) Cary Taylor (mejor amigo de Eva; bisexual; modelo profesional; guapísimo, cabellos castaño oscuro, ojos verde esmeralda); 2) Trey (pareja de Cary); 3) Tatiana Cherlin (pareja de Cary, está embarazada de él; es modelo); 4) Angus McLeod (chofer y guardaespaldas de Gideon); 5) Mark Garrity (jefe de Eva en la empresa de publicidad; es sub-director de cuentas; 28 años, gay); 6) Steven Ellison (prometido de Mark); 7) Shawna Ellison (hermana de Steven; amiga de Eva, pelirroja, extrovertida); 8) Megumi Kaba (compañera de trabajo y amiga de Eva; es recepcionista); 9) Will Granger (compañero de trabajo y amigo de Eva; tiene novia); 10) Natalie (novia de Will Granger); 11)  Corinne Giroux (ex prometida de Gideon; se casó con un rico francés del que se separó); 12) Jean-François Giroux (esposo de Corinne; muy guapo, cabello oscuro, ojos color jade claro); 13) Brett Kline (ex novio de Eva, guapísimo vocalista del grupo Six-Ninths); 14) Mónica Tramell y Richard Staton (madre y padrastro de Eva; están casados); 15) Víctor Reyes (padre de Eva; más de 1.80cm de altura, guapo, musculoso, es policía); 16) Arnoldo Ricci (chef, italiano, amigo de Gideon; no le agrada su relación con Eva; su mujer Bianca lo dejó por otro); 17) Ireland Vidal (hermana adolescente de Gideon; 17 años); 18) Magdalene Pérez (“Maggie”; amiga de Gideon, estuvo muy enamorada de él); 19) Gage Flynn (novio de Magdalene); 20) Christopher Jr (hermanastro de Gideon; no es buena persona; competitivo y envidioso); 21) Chris Vidal (padrastro de Gideon; padre de Christopher e Ireland; rico empresario de la industria de la música); 22) Elisabeth Vidal (madre de Gideon; guapa, ojos azules, elegante, mujer de la alta sociedad); 23) Dr. Travis (psicólogo de Eva y Cary; los conoce desde hace muchos años del grupo de apoyo al que iban en San Diego); 24) Dr. Lyle Petersen (psicólogo de Eva y Gideon en Manhattan); 25) Hugh (ex psiquiatra de Gideon cuando era niño; fue el que abusaba de él; ya falleció); 26) Anne Lucas (esposa del Dr. Terrence Lucas; fue amante de Gideon; hermana de Hugh, parecidos físicamente); 27) Deanna Johnson (reportera independiente; guapa y esbelta morena; ex amante de Gideon); 28) Raúl Huerta (guardaespaldas de Eva); 29) Scott Reid (asistente de Gideon); 30) Arash Madani (abogado, amigo de Gideon; ojos castaños); 31) Manuel Alcoa (amigo de Gideon; trabaja como Gerente de cartera); 32) Ryan Landon (dueño de la empresa Land Corp; odia a Gideon ya que el padre de éste defraudó por mucho dinero a su padre Eric Landon); 33) Sam Yimara (trabajaba como soporte del grupo musical de Brett hace varios años; corpulento, musculado, compacto, 1.80cm de estatura, cabeza afeitada y tatuada); 34) Clancy (chofer que su padrastro puso para Eva desde hace años; es muy eficiente y protector); 35) Nathan Barker (hermanastro de Eva, el que abusaba de ella; fallecido); 36) Michael (pareja de Megumi, que conoció en una cita a ciegas; no resulta ser lo que ella pensaba, ahora la acosa); 37) Lacey (compañera de piso de Megumi, rubia); 38) Christine Field (Presidenta Ejecutiva de la empresa publicitaria Waters, Field & Leaman); 39) Walter Leaman (Vicepresidente Ejecutivo de Waters, Field & Leaman); 40) Geoffrey Cross (padre de Gideon; fallecido); entre otros.

* Si quieren más datos sobre algún personaje, pueden ver las anteriores reseñas.


Comentarios personales:

Este es el cuarto libro de la interminable saga de Crossfire de la escritora Sylvia Day, de la que aún estamos esperando el quinto (¿y último?) libro.

Como ya lo he expresado en multitud de comentarios en este blog y como también me lo han manifestado algunos de ustedes, lo que está sucediendo con los tiempos de publicación de esta saga, realmente ya parece una especie de burla hacia el lector, o por lo menos, hacia los que fueron (fuimos) fanáticos de ella desde un principio. Obviamente, a estas alturas (o más específicamente, a partir del 3er libro), yo ya me bajé del tren de seguidoras que esperaban expectantes un nuevo libro de “Crossfire”. Tanto juego de mercadotecnia y lo que parece ser una insaciable sed comercial, provocaron que mi interés y emoción por seguir conociendo lo que acontecía en las vidas de Gideon y Eva se fueran evaporando; o sea, ya no espero ansiosa una nueva entrega, me da igual si la leo o no, y eso que anteriormente estaba bien prendada.

Para los que aún no lo sepan, esta historia iba a ser en principio sólo una trilogía, y digo “sólo”, porque antes de lanzar el que sería el tercer y último libro, nos sorprendieron con la decisión de convertirla en una saga de cinco libros.

Cuando se publicó el primer libro No te escondo nada, era considerado de alguna manera como el gran sucesor del éxito de la trilogía “Cincuenta sombras de Grey, ya que de alguna manera trataban algunos temas parecidos y por aquel tiempo eso era un boom. Pero bueno, estamos hablando de septiembre de 2012, cuando vio la luz la versión en español de Crossfire, y todavía no eran taaantossss los hermanitos y primitos de Grey que se publicaron posteriormente (por otras autoras). Luego, dos meses después, en noviembre de 2012, llegó el segundo libro Reflejada en ti”, siendo la espera bastante corta. En junio de 2013 (7 meses más tarde) pudimos leer el tercer libro Atada a ti, que se tardó más tiempo en salir, y ya comenzaba a carecer de verdadero fondo, con notorios rellenos y no tantas páginas, con lo que ya se podía entrever la innecesaria necedad de alargar una historia, mermando en la calidad y cantidad del trabajo que nos era ofrecido, con tal de vender más libros (supongo yo); lo mejor hubiera sido condensar todo en tres libros y tan tan. Y bueno, ya para el cuarto libro “Cautivada por ti”, que apareció en noviembre de 2014 (o sea, 1 año y 5 meses después del tercero; y 2 años después del primero), la mayoría de los lectores ya estaban fastidiados y molestos porque ni siquiera recordaban lo que había pasado en gran parte de las entregas anteriores y no tenían ganas de re-leerlas.    

No es ningún secreto que, al día de hoy, ya han proliferado y de seguro todavía lo seguirán haciendo, historias parecidas a la de Grey (e incluso a la de Gideon), por lo que, a mi forma de ver, la autora y el equipo que la asesora, se han equivocado terriblemente al dejar pasar tanto tiempo entre una publicación y otra, ya que el auge, la novedad y la aceptación que éstas pudieron haber tenido de ser presentadas en aquel entonces y con un periodo de espera aceptable entre cada una, todavía podría haber conseguido salvar gran parte del público que sin lugar a dudas perdió esta saga. Mucho de ese público, ni siquiera ha leído el cuarto libro (y ya ni piensan hacerlo), y otros mejor decidieron esperar a que salga el quinto (cuando sea que a los responsables se les ocurra hacerlo) y recién ahí determinar si completan la saga o no.

No hay que olvidar de que aquí también estaban los intereses de vender los derechos para una serie de televisión, lo que quiero imaginar que pudo haber afectado y seguir afectando a la fluidez en la que nos es entregada cada parte de esta saga. Sobre todo, considerando que la autora no ha dejado de publicar otros libros y nuevas series, incluso en otros géneros.

En fin, luego de toooodaaaa esta catarsis y sucesión de quejas de mi parte, voy a proceder (¡por fin!) a comentarles sobre el cuarto libro, que es el motivo de esta reseña.

La novela cuenta con 20 capítulos, ambientada nuevamente en Manhattan, Nueva York y un poco en San Diego; teniendo la particularidad de que las narraciones son realizadas tanto por Gideon como por Eva.

La trama inicia en el capítulo uno, el cual es narrado por Gideon, y donde podemos leer sobre cómo está teniendo una pesadilla. Él se encuentra durmiendo solo, se siente tan necesitado y añora tener a Eva (que ya es su esposa) a su lado, pero ella duerme en el departamento de al lado, debido a la parasomnia sexual atípica que él padece. Sin poder ya conciliar el sueño, él prefiere ir a trabajar un rato en el despacho del departamento, cuando llega Eva y le comenta sobre el viaje que va a realizar a San Diego junto con Cary, y sobre las dudas que está teniendo en ese momento, muchas de ellas respecto a lo confundida que se siente por la intrusión de Brett en su vida. Eso casi desquicia a Gideon, quien como siempre, luego de discutir y pelear, sólo encuentra una forma de solucionar las cosas entre ellos (ya saben). En el capítulo dos, la que narra es Eva, y vamos viendo aspectos de su vida, mientras nos percatamos de que ella lleva trabajando para la empresa publicitaria “Waters, Field & Leaman” desde hace 2 meses, por lo que, por ende, también hace sólo 2 meses que conoce a Gideon, pero ellos ya están casados ahora. Lo de la boda (que ocurrió en los capítulos finales del tercer libro) sigue siendo un secreto para todos los demás (incluso para Cary y las familias de ambos), ya que ellos decidieron que no se lo contarían a nadie y así evitarían que la prensa se enterara. Acuerdan que mejor simularán que están comprometidos, de alguna manera también para darle el gusto a la madre de Eva de organizar una ceremonia y fiesta por todo lo alto, como de seguro quiere hacer. La noticia del compromiso se filtra a la prensa; Monica reclama a Eva que no se lo haya contado antes, Elisabeth va a quejarse con Gideon de lo mismo, además de intentar convencerlo que se aleje de Eva, etc. En medio de toda esa vorágine, Eva va al viaje a San Diego, lo que provoca angustia e inseguridad en Gideon, que se atormenta ya que ella se está enfrentando a parte de su pasado allí y porque la nota dudar sobre sus sentimientos hacia Brett, y sus temores sólo crecen al saber que ella lo verá en esa ciudad. 

No les cuento más, no sólo porque no quiero revelarles demasiado, sino porque si les revelo más les quitaré la poca novedad que presenta esta cuarta entrega, que como se imaginarán está plagada de escenas candentes entre los protagonistas, que para variar no pueden respirar uno sin el otro, y sienten que se mueren si el otro no los toca. Eso, sin olvidar que las “súper vitaminas” de Gideon están presentes a todo lo que dan. 

En este caso, no cabe recomendarles el libro o no, ya que es probable de que, si son de las personas que ya iniciaron la saga sientan curiosidad por saber cómo continúan las cosas en las vidas de esta peculiar pareja, y más ahora que ya están casados y que la convivencia no presagia días apacibles y rosas. Aunque, por otra parte, también pueden ser de las personas que prefirieron esperar hasta que la publicación de la última entrega estuviera confirmada y/o en sus manos, para poder ponerse a la tarea de leer las partes que tengan pendientes. Sea cual sea su caso, el hecho es que, este cuarto libro no tiene nada de espectacular (visto de manera independiente), aporta algunos pocos datos nuevos, en su mayoría contiene varios rellenos y todo termina de manera a que el terreno esté suficientemente allanado para lo que sea que se le ocurra a la autora poner como desenlace. Eso si es que realmente todo terminará en el quinto libro, ya que esta escritora es proclive a “sorprendernos” con más contenido (tal vez un epílogo que se venda por separado; o un especial de navidad de la pareja; o uno de San Valentín; etc.). Pero bueno, punto y aparte… me surgen las siguientes interrogantes: ¿en qué libro de la saga se quedaron? Y, ¿cuáles son sus sensaciones sobre el manejo o las estrategias utilizadas en esta saga? Si lo leerán o lo leyeron, ¡¡ahí me cuentan!! JJJ


Frases: (pueden ser spoilers)

“–En cuanto a lo de San Diego… Los Six-Ninths van a estar allí. –¿Me estás diciendo que eso supone un problema? –No, no es ningún problema. –No me mientas. –No lo hago. Hay algo que no va bien. Estoy confundida. –¿Con qué, exactamente? –No te pongas así. No te pongas frío ni me rechaces. –Vas a tener que perdonarme. Oír que mi mujer me dice que está confundida con respecto a otro hombre no me pone de muy buen humor. –No sé cómo explicarlo. –Inténtalo. –Es sólo que… Hay algo… que no ha terminado. –¿Te pone cachonda, Eva? – No es eso. –¿Es su voz? ¿Sus tatuajes? ¿Su polla mágica? –Para. No resulta fácil hablar de esto. No lo hagas más difícil. –Para mí también es muy difícil, joder. Te trató como a una mierda, Eva. ¿Lo has olvidado cuando has visto el videoclip de Rubia? ¿Hay algo que necesites que yo no te esté dando? –No seas estúpido. Por favor, no te enfades por esto. –Estoy siendo de lo más civilizado, teniendo en cuenta lo violento que me siento en este momento. –Gideon…” (Capítulo 1; Eva y Gideon)

“–¿Necesitamos ya un descanso? ¿Tomarnos un tiempo para que Kline pueda aclarar tu confusión? Quizá yo debería hacer lo mismo y ayudar a Corinne a aclararse también. –¿Estás hablando en serio? Felicidades, imbécil. Acabas de hacerme más daño del que nunca me has hecho. –Espera. –¡Suéltame! –No voy a permitir que él te tenga. –Estoy tan enfadada contigo ahora mismo que podría darte un puñetazo. –Hazlo. –Suéltame, Gideon. –¿Qué se supone que tengo que hacer cuando me dices que te sientes confundida con respecto a Brett Kline? Es como si estuviera colgando del borde de un precipicio y los dedos me estuvieran resbalando. –Y ¿vas a tirar de mí para poder sujetarte? ¿Por qué no entiendes que no voy a marcharme a ningún sitio? –Dime cómo manejar esto. Dime qué hacer. –¿Quieres decir cómo manejarme a mí? Porque soy yo la que no está bien. Conocí a Brett en una época de mi vida en la que me odiaba a mí misma pero quería que los demás me quisieran. Ahora él está actuando del modo que yo quería que lo hiciera en aquel entonces y eso me está volviendo loca. –Dios mío, Eva. Y ¿se supone que no debo sentirme amenazado por eso? –Se supone que debes confiar en mí. Te lo he contado porque no quería que hubiera malas vibraciones ni conclusiones erróneas. Quería ser sincera al respecto para que no te sintieras amenazado. Sé que hay cosas en mi cabeza que tengo que solucionar. Voy a ir a ver al doctor Travis este fin de semana para… –¡Los psiquiatras no son la solución a todos los problemas! –No me grites. –No vamos a ir corriendo a un maldito médico cada vez que tengamos un problema. Este matrimonio lo componemos tú y yo. ¡No la maldita comunidad psiquiátrica! –Puede que creas que tú no necesitas ayuda, campeón, pero sé que yo sí. –Lo que yo necesito es a ti. Necesito a mi mujer. ¡Y necesito que ella piense en mí y en ningún otro tío! – Estás haciendo que desee no haberte contado nada…” (Capítulo 1; Gideon y Eva)

“—Nuestra relación es... compleja. Yo le he hecho a ella tanto daño como ella a mí. Probablemente más. —No me sorprende oír eso, pero lo lamento. ¿No podrías haber elegido a alguna de las demás mujeres que te han querido y que no te habrían causado ningún problema? Un cómodo adorno que pudieras meter en tu vida sin provocar una reacción en cadena... —Como dice Eva, ¿qué tendría eso de divertido? Ella es un desafío para mí, Arnoldo. Me hace ver cosas..., pensar en cosas como nunca antes lo había hecho. Y me quiere. No como las otras. —A las otras no les has permitido quererte. —No podía. La estaba esperando a ella [...] Mi vida era ordenada. Ahora es una aventura. —Esa cualidad salvaje de ella que tanto te gusta es lo que más me preocupa. —Deja de preocuparte…” (Capítulo 3; Gideon y Arnoldo)

“—No me arrepiento. —Todavía no. Dios mío, Eva. Uno no va y se casa con el primer hombre con el que mantiene una relación seria. —No es eso. Ya sabes lo que sentimos el uno por el otro. —Claro. Los dos estáis tarados por separado. Y juntos sois una maldita casa de locos. —Lo solucionaremos. Que llevemos un anillo no significa que hayamos dejado de intentarlo. —¿Qué estímulo va a tener para solucionar nada? Ya ha conseguido su premio. Te ha encasquetado sus sueños psicóticos y sus terribles cambios de humor. —Espera un momento. No te enfadaste cuando te dije que nos habíamos prometido. —Porque supuse que haría falta un año, como poco, para que Monica preparara la boda. Quizá un año y medio. Al menos, algo de tiempo para que probarais a vivir juntos. —Yo voy a tener un bebé y no me voy a casar. ¿Sabes por qué? Porque estoy demasiado jodido y lo sé. No soy quién para subir a un pasajero en este viaje salvaje. Si él te quisiera, pensaría en ti y en lo que es mejor para ti. —Me pone muy contenta ver cómo te alegras por mí, Cary. Significa mucho, de verdad. —Joder. Esto me hace sentir como un gilipollas…” (Capítulo 4; Eva y Cary)

“—Con las otras eras distinto. No te refrenabas... —¡Joder! ¡Sí, era distinto! ¡Tú me hiciste ser distinto! —Y me odias por eso. —No. Te quiero. Eres mi esposa. Mi puñetera vida. Lo eres todo. —Yo sólo quiero ayudarte. Quiero estar aquí por ti, pero tú no me dejas. —Por Dios, Eva. No puedo impedírtelo. Te necesito demasiado…” (Capítulo 14; Eva y Gideon)


Observaciones (Obs):

- El libro termina con esta frase de la autora: <<La historia de Gideon y Eva continúa en “Somos uno”. Próximamente en Espasa>>.

- La serie «Crossfire» ha sido comprada para televisión por la famosa productora Lionsgate.


Booktrailer: Ver vídeo 



Soundtracks del libro:
- “Ave María” (Schubert)
- “I got you, babe” (Sonny & Cher)
- “Only the good die young” (Billy Joel)
- “The time of my life” (Bill Medley & Jennifer Warnes)
- “Diamonds” (Rihanna)
- “Brave” (Sara Bareilles)
- “I’m falling ever more in love with you” (Lifehouse)
- “Collide” (Howie Day)
- “Possession” (Sarah McLachlan)
- Lana del Rey.


Calificación: Ni siquiera sé cómo calificar este libro.  




La saga está compuesta por:

1) No te escondo nada (Septiembre 2012) 
2) Reflejada en ti (Noviembre 2012) 
3) Atada a ti (Junio 2013) 
4) “Cautivada por ti” (Noviembre 2014)
5) “Somos uno” (sin fecha estimada)




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“Indiscreción” – Charles Dubow

3 jun 2015


Autor: Charles Dubow 
Título original: “Indiscretion” (2012)
Traductora: María José Díez Pérez
Categoría: Erótica / Drama / Romántica
Editorial: Planeta
Publicación: Octubre 2012
Protagonistas: Maddy, Harry, Claire, Walter

“¿De verdad nunca has pensado en ser infiel? ¿Qué ocurre cuando lo tienes todo y quieres más?...” Moderna, sexy, urbana, ardiente, sofisticada, erótica, cosmopolita e indiscreta. ¿Cuánto crees que puede durar la fidelidad? 

Sinopsis:
Con escenarios tan atractivos como los Hamptons, Nueva York, París y Roma, “Indiscreción” es una novela sobre una atractiva pareja de la clase alta, Harry y Madeleine Winslow, y su círculo de amistades, cuya idílica existencia se acaba cuando la joven Claire entra en sus vidas, aportando frescura y encanto, tanto que hasta que el hasta entonces fiel y modélico marido, Harry, cae en sus redes para iniciar con ella una tórrida relación. «Esta vez no se resiste, no puede. Y entonces ella está sobre él, a horcajadas. Se saca el vestido por la cabeza, tirándolo descuidadamente en un rincón. Los puntos negros de sus pechos resaltan sobre su pálido cuerpo en el resplandor azul de la habitación. Sus brazos le rodean, su olor, la suavidad de su piel, su calidez…». Sofisticada y sexy, “Indiscreción” contiene una buena dosis de escenas de sexo explícito. Es una lectura perfecta y complementaria para todos aquellos lectores que están disfrutando de la trilogía “Cincuenta sombras de Grey”. La novela más adictiva y sensual del año, perfecta para mujeres que quieren más, y no temen pedirlo.


Características de los personajes:

Madeleine Winslow (Maddy): 42 años, largos rizos dorados rojizos, ojos de color azul claro, muy alta, cuerpo envidiable en excelente forma física porque fue atleta en su juventud (pechos grandes, vientre plano, piernas largas y esbeltas, trasero pequeño). Es guapísima, un bellezón; posee una belleza impresionante, despampanante y en su juventud intimidaba por su extremado atractivo físico, pero nunca fue algo que a ella le importara o presumiera de ello, al contrario, le costaba aceptar los halagos. Siempre fue sencilla, natural, elegante, con una dura historia familiar, ya que su madre la abandonó cuando niña (o eso es lo que le dicen, ya que en realidad la que la amenazó para que se vaya fue su suegra, que no la quería para criar a su nieta por ser modelo y por su origen humilde), y tuvo que crecer con un padre de carácter difícil, lleno de vicios y mujeres, que se casó 3 veces y tuvo miles de aventuras. Tiene un hermano mayor. Ella fue una atleta excepcional que ganó campeonatos regionales de Maryland en su época de Instituto, y fue suplente en el equipo olímpico norteamericano en la facultad. Es muy buena nadando, remando, en golf, etc. Es muy culta, habla varios idiomas (inglés, francés, español, etc) y es muy buena administradora. Estudió en Yale, junto con su gran e inseparable amigo, Walter, y ahí también fue donde conoció en su primer año al que sería su marido, aunque en un principio no lo soportaba. Recién iniciaron una relación en segundo año y desde ahí no se han separado. Su apellido de soltera es Wakefield. Está casada hace 20 años con Harry, para muchos son la pareja perfecta. A ella le encanta la cocina y lo hace estupendamente. La consideran la esposa perfecta porque siempre ha apoyado y acompañado a su marido en todos sus proyectos, trasladándose de una ciudad a otra cuando él era piloto militar, e incluso hasta otros países; también solventando mucho económicamente.

Harry Winslow: 42 años, cabellos rubios rojizos tirando a canoso, ojos grises, guapo, muy alto, fornido, corpulento, algunas arruguitas, bronceado, alegre, sonriente, divertido. Tiene una cicatriz antigua en la barbilla. Creció en Connecticut. Su padre fue profesor de inglés en un colegio privado, por eso la literatura no era nada ajena a él y tenía muchos conocimientos sobre los grandes autores. Fue jugador de hockey y menciona como un gran logro haber sido aceptado en el equipo de Yale siendo un alumno de primer año, algo que en ese momento no ocurría desde hace 20 años. Llegó a ser capitán del equipo. Estudió la carrera en Yale, ahí conoció a Maddy y Walter. Al terminar la carrera, sorprendió a todos al querer ser marine, específicamente para entrar a la escuela de pilotos. Se casó con Maddy el día después de la graduación en una pequeña y privada ceremonia, y luego estuvieron viviendo en las distintas partes a donde era destinado como piloto. En Japón fue donde inició su inclinación por la escritura, llevándolo a escribir sus primeros libros y posteriormente conseguir publicar su novela más exitosa “La muerte de un simio privilegiado”, que le valió el Premio Nacional de Literatura y otras distinciones más. En este momento, se encuentra escribiendo su siguiente novela. Todavía tiene a su padre vivo.

Walter Gervais (Walt): 42 años, como 1.80cm de estatura, con el paso de los años se va quedando calvo, no tiene un cuerpo atlético y podría necesitar bajar unos kilos, por lo que trata de ejercitarse en el club social al que asiste. No se considera guapo ni atractivo. Es rico. Sus padres ya han fallecido, no tiene hermanos, por lo que ha heredado todos sus bienes. Su familia siempre fue de mucho dinero; su bisabuelo fue uno de los fundadores de la Texaco. Estudió la carrera de Derecho en Yale. Es abogado, y actualmente ya es socio en un bufete, gana mucho dinero. Tuvo una educación cara y privilegiada. Es un solterón, y aunque ha tenido parejas e incluso ha estado comprometido, nunca ha sentido la necesidad de casarse. Es el mejor amigo de Maddy, se conocen desde siempre ya que fueron vecinos en los Hamptons (desde época de sus abuelos), así que vivieron y crecieron uno al lado del otro; trataban de estudiar en las mismas escuelas, etc. Actualmente, vive solo, dividiendo su tiempo entre la casa grande en los Hamptons y su departamento en Nueva York (al lado de Central Park, por la calle 70). Él considera que aparenta ser agudo e indolente, pero que en realidad es aburrido y solitario. No es muy social porque no toda la gente le cae bien, por lo que sus amistades más importantes son Maddy y Harry, y las que conoce a través de ellos. Es padrino del único hijo de Maddy, Johnny, al que le pusieron Walter como segundo nombre en honor a él.

Claire: no se menciona su apellido. Tiene 26 años, es bajita, piel blanca, cabellos castaños oscuros (casi negros), ojos marrones castaños, delgada, cuerpo muy atractivo, buenas piernas, pechos pequeños. Es joven, seductora, desinhibida, pero muy reservada sobre su vida o sus pensamientos. Es medio francesa por parte de su madre. Su padre fue un oficial norteamericano con apellido irlandés y licenciado en una universidad importante por eso después trabajó como profesor, aunque luego tuvo que realizar todo tipo de trabajos para poder subsistir. Sus padres se divorciaron; su padre se ha vuelto a casar y vive en otra ciudad. Tiene un hermano que vive en California. Ella nació cerca de Boston, y actualmente vive y trabaja en Nueva York. Es asistente de redacción en una revista, en un puesto bajo con poco sueldo. Habla francés, a parte del inglés. Ha viajado mucho.

Otros personajes: 1) John Walter Winslow (“Johnny”; hijo de Maddy y Harry; 8-9 años, es rubio, ojos azules, delgado, alto para su edad, piernas largas y morenas, nariz pecosa; es un niño alegre, dulce, educado; nació con una cardiopatía congénita, una perforación en el corazón; durante sus primeros años de vida lo han operado varias veces del corazón; sus padrinos son Walter y Ned); 2) Ned y Cissy Truscott (matrimonio amigo de Maddy y Harry; él es el mejor amigo de Harry, fueron compañeros de cuarto en Yale, fue jugador de fútbol americano, actualmente es banquero, es muy alto y bastante fortachón, más que Harry; ella es rubia, divertida, y llevan varios años intentando tener hijos); 3) Clive (pareja de Claire; inglés, alto, rubio, bronceado, cuerpo musculoso, es un obsesionado del ejercicio; mayor que Claire, soltero, rico, trabaja como gestor de fondos de riesgo; conoció a Claire en mayo en Tribeca, NY, unas semanas antes de que él la invitara a visitarlo por primera vez a su casa en los Hamptons); 4) Hugh y Elizabeth (padres de Walter; él era alto, serio, bondadoso, estudió en Yale, estuvo en la Armada, trabajó en un banco y Walter lo consideraba un ejemplo, eran muy compañeros, murió de un ataque al corazón; ella era algo rígida, muy fijada en las cuestiones sociales, murió 2 años después que su marido de un ataque al corazón mientras dormía); 5) Johnny (hermano mayor de Maddy; no se ven mucho, él vive en Oregon, trabaja consejero en adicciones y como maestro de yoga); 6) Sr. Winslow (padre de Harry; viudo, jubilado, fue profesor de inglés, vive en Hampshire; Harry es muy parecido físicamente a él); 7) Reuben (agente de Harry; está en NY); 8) Norm (dueño de la editorial en NY que publica los libros de Harry); 9) Gloria (niñera de Johnny en Nueva York, lleva años con él, es guatemalteca); 10) Ángela (empleada de la casa en la que los Winslow viven en Roma; italiana, mujer mayor, casi no habla inglés); 11) Robert y Geneviéve (matrimonio que trabajaba en la casa de la familia Gervais desde que Walter y Maddy eran niños; casi siempre los cuidaban por las frecuentes ausencias de sus padres; después de la muerte de la madre de Walter hace más de 10 años que se jubilaron y viven en otro lado; a veces los llama o los va a ver); 12) Marybeth (secretaria de Walter en el bufete; carácter duro e intimidante); 13) Dana (ex compañera de piso de Claire en NY; amiga de la facultad); 14) Wounter y Magda (pareja de amigos de Harry y Maddy, viven en Amsterdam, él trabaja para una editorial, tienen una hija); 15) Bettina y Michele (amigos de Maddy y Harry en Roma, gente adinerada de la ciudad); 16) Dewey (miembro del club social de Walter y amigo de él pese a que es unos años menor, casado con Vicky); 17) Bernie (investigador privado; antes fue policía); 18) Derek e Irina (él es cliente de Clive, inglés, rico, rechoncho, bajito; ella es su pareja, rubia, alta, delgada, extranjera); 20) Larry y Jodie (pareja amiga de Clive, están casados y son ricos; él es corpulento, calvo, usa gafas; ella tiene como 40 años, está en forma y es estirada); entre otros.


Comentarios personales:

Empezaré por comentarles que éste fue un libro que llevaba años resistiéndome a leer, ya que me habían advertido sobre el trago amargo que implicaba su lectura, además de que admito que normalmente me resisto a las historias en donde el tema central es la infidelidad. Por años lo tuve, guardadito y reservadito esperando un momento en el que creyera que me encontraba en condiciones (emocionales y coyunturales) de afrontar una historia de este tipo, hasta que sin darme cuenta pasaron cientos de libros sin que yo lo volviera a colocar entre las próximas novelas para leer en mi listado. Hace poco tiempo, una amiga de mi grupo de lectura lo volvió a mencionar y ahí recordé que todavía lo tenía entre mis pendientes, además de percatarme que era de las poquitas que aún no lo habían leído. Y bueno, tuve que replantearme si me animaba o no.

Para no hacerla más de emoción, finalmente, me decidí a leerla y aparté el fin de semana para poder llevarlo al cabo, con las consabidas advertencias de mis amigas de que sería difícil, que podría llorar o no, etc., etc. Tengo mucho que expresar y preferí hacerlo ahora que lo tengo todo fresquito y a flor de piel, además de que tal vez haré esta reseña algo diferente, ya que llegados a cierto punto me será complicado contener mi opinión y porque estoy ansiosa por conocer la de ustedes.

Además, sería conveniente que les señalara que éste es de esos libros que, o te gusta o lo detestas, así de extremas pueden ser las reacciones, y así lo demuestran las indistintas calificaciones que los lectores le han dado en varias de las plataformas de ventas de libros y demás. Por otra parte, aclaro que incluyo esta reseña en la sección de Reseñas en el recuerdo, aunque lo haya leído recientemente, porque es una novela que ya tiene varios años de publicada. 

Entremos en materia… El contenido está dado por un prólogo, 33 capítulos y un epílogo, en menos de 450 páginas. El autor divide la historia en cuatro partes que llevan el título de cada estación del año. Está ambientada en varios escenarios como los de los Hamptons, Nueva York, Roma, París, Florida, entre otros.
CONTENIDO: Prólogo. Parte 1: Verano (Capítulos 1 al 7); Parte 2: Otoño (Capítulos 1 al 9); Parte 3: Invierno (Capítulos 1 al 8); Parte 4: Primavera (Capítulos 1 al 9). Epílogo.

La trama inicia con un prólogo en el que más que nada se nos presentan algunas reflexiones y meditaciones sobre la vida, y los recuerdos sobre la vida de alguien. Luego pasamos a la primera parte, capítulo uno, en donde nos situamos a principios del verano, es un domingo de junio, y alguien nos relata sobre el ir y venir de personas, muchas de ellas visitantes, a las playas de los Hamptons, y que entre esas personas se encuentra una bella joven llamada Claire (a la que la persona que relata aún no conoce). Esta joven está viajando en tren desde Nueva York para pasar el fin de semana con su actual pareja, Clive, un hombre rico al que conoció hace pocas semanas en una fiesta y que la invitó a visitarlo por primera vez a la casa que mandó construir hace poco en esa ciudad vacacional. Éste la va a recoger a la estación en su lujoso auto y la lleva para su casa, aunque por el camino le comenta que no pasarán esos días solos (como ella creía), ya que no pudo evitar la presencia de unos clientes importantes con sus mujeres (Derek e Irina; Larry y Joddie), que se autoinvitaron, según le dice. A partir de ahí, ella comienza a notar algunos rasgos de la personalidad de él que ya no le gustan tanto, además de que la compañía no resulta nada agradable. Se da cuenta que es un hombre muy guapo y rico, pero que parece que no tienen mucho en común. Aún así, el destino todavía jugará unas cartas más, se presentarán algunas sorpresas, casualidades y provocaciones que cambiarán completamente la vida de varias personas de manera contundente.    

Debo aclarar que las primeras páginas de la novela son bastante confusas; precisamente hasta cierta parte del primer capítulo (que es lo que describo más arriba), y que por lo que pude saber por ahí, este aspecto es el que ha hecho desistir a varias personas de seguir leyendo la novela, provocando que la abandonen. Si ése fue el caso de ustedes y si me permiten entrometerme, puedo recomendarles que sí vale la pena que continúen, aunque muchas veces cuando no hay química con un libro tampoco se puede lograr eso a fuerzas. Ya ustedes decidirán.

Bueno, luego de saber más o menos de qué va la trama, les hago la ADVERTENCIA de que a partir de aquí si no leyeron el libro, mejor esperen hasta hacerlo para continuar con la reseña, porque es posible que mencione cuestiones que sería mejor que descubrieran por su propia cuenta durante la lectura de la novela (si es que les interesa hacerlo).

Entonces… sigo. Una particularidad que tiene la narración es que, incluso desde el prólogo y buena parte del capítulo uno, no sabemos o no podemos precisar quién está relatando los hechos, hasta que se hace de nuestro conocimiento que el que lo hace es Walter, el mejor amigo de la pareja protagonista. Él mismo nos explica que nos está contando todo lo que pasó porque ésta es la historia de su vida y de la gente a la que más quiere. Y que lo hace basado en cuestiones que él mismo presenció, en experiencias que le contaron los involucrados, en suposiciones, en pruebas que vio o leyó, y en asuntos que descubrió mucho tiempo después. Claramente, él nos narra las cosas desde un presente en el que ya todo ha acontecido, por lo que se retrotrae hacia el pasado para describirnos paso a paso cómo ocurrió todo.

Debo reconocer que ya desde el segundo capítulo empecé a angustiarme al ver las claras intenciones de Claire, pero el recelo creció aún más a partir del sexto capítulo cuando ya su actitud y sus propósitos eran más que evidentes, una vez que ya estaba totalmente integrada a la pandilla o grupo de amigos. Y así fui arrastrando esa angustia, ansiedad, zozobra y aprensión hasta que lo que se veía venir finalmente ocurre y ahí mis sentimientos cambiaron por muchísima rabia y coraje contra Claire por traicionera, desleal, buscona, no tener escrúpulos y por provocar las situaciones (ufff, me despaché ligerito contra ella), pero sobre todo contra Harry, porque por lo menos esperé que tuviera remordimientos, culpa o le pesara lo mal que estaba obrando y/o que pensara en el daño que iba a provocar a su esposa e hijo, pero no, él tomó una actitud relajada, de total naturalidad ante el engaño, e inició una larga espiral de mentiras con las que él se encontraba cómodo, satisfecho y hasta se podría decir que feliz. Desde que todo empezó con Claire, esa noche en Nueva York, él no hizo mucho por evitarlo, sino que más bien asumió con gusto la clandestinidad, prometió futuros encuentros y se embarcó conscientemente en una relación paralela a su matrimonio, y para colmo proclamó tener fuertes sentimientos hacia su amante, además de una gran necesidad de tenerla en su vida, no concibiendo la idea de separarse de ella pero tampoco de su esposa. Él quería mantener ambos mundos, y yo lo que quería era agarrarlo a varazos (como mínimo).

Por obvias razones, el personaje de Harry no fue de mi agrado, ya que era un hombre que aparentemente lo tenía todo pero que aún así no se conforma, quiere más, aunque sabe que está mal. Me costó mucho entenderlo, y en realidad él nunca pudo explicar a nadie y ni siquiera a sí mismo por qué hizo lo que hizo. Hubo momentos en los que sentí que lo que él en verdad buscaba era atención, no estar solo y que alguien lo necesitara, sobre todo después de que Maddy se entera de lo que hizo,  no quiere verlo y que se supone que él intenta explicarle y recuperarla. Pero luego, también parecía contento con Claire o por lo menos la buscaba sin querer soltarla del todo; así que me pasé la mayor parte del tiempo entre una idea y otra y otra y otra, sin lograr comprender ni el accionar, ni los motivos, ni los sentimientos reales de Harry. Por eso me encantó y me pareció sumamente importante la conversación que mantienen Harry y Cissy (ver frase n° 8), donde ésta le increpa sobre el por qué lo hizo, con las palabras exactas, o al menos de manera parecida a como yo se lo hubiese preguntado (claro que yo lo hubiera presionado más para que no se zafara de contestar). Me hubiese gustado que Harry respondiera “todo” lo que ella le pregunta, porque le hizo los cuestionamientos precisos para que todos podamos entender sus motivos. Pero él no supo qué decir, y aquello quedó en nada.

En cuanto a Claire, creo que quedó claro que tampoco fue de mi agrado, desde el inicio de la historia la sentí superficial, inconsciente, inmadura, manipuladora, desleal, etc. Creo que muy probablemente si ella no hubiera incitado, provocado o demostrado abiertamente su atracción por Harry, tal vez él nunca hubiera dado el primer paso para tener algo con ella, ya que más que nada la veía como una fantasía (ver frase n° 3). O tal vez no, no sé. Aunque considero que si ella hubiese sido prudente y respetuosa por la relación de Maddy y Harry (sobre todo al notar que ellos tenían un sólido matrimonio de 20 años, un hijo, se veían felices juntos y eran perfectos uno para el otro), al darse cuenta de que tenía sentimientos hacia él se hubiera alejado y reprimido, y lo hubiese visto como algo prohibido e incorrecto; pero no, ella insiste en formar parte del grupo de amigos, en exhibirse y hacerse indispensable, en averiguar todo lo que puede sobre la vida y relación del matrimonio, etc., etc. O sea, ella sabía lo que quería y lo que hacía, aparentó interés en la amistad de todos, cuando lo que en realidad buscaba era meterse en la vida de una persona en específico. Hasta que lo logra.

Los personajes que más me gustaron fueron los de Maddy y Walter, pero sobre todo el de él. Walter me pareció tan noble y buena persona, nada egoísta, porque él de todo corazón siempre quiso la felicidad de Maddy, aunque no fuera con él. Es de las personas leales, honestas, generosas, desinteresadas, sin artificios, que están en las buenas y en las malas. Sufrí mucho por él en varias partes; siento que debería haberle ido mejor de lo que le fue, se merecía más, mucho más. Y Maddy, aunque me simpatizó mucho su forma de ser tan sencilla, humana, dulce y dadivosa, y me impresionaron sus muchos talentos, también me llamaron la atención sus debilidades, como la de ser demasiado confiada y la de ser excesivamente reservada y contenida, tanto que ni sus más allegados podían estar totalmente seguros de qué pensaba o cómo se sentía, sobre todo ante los problemas; a veces representaba un misterio hasta para su propio marido o para su amigo del alma que la conocía desde siempre. Aunque no habla mucho sobre eso, ella arrastra algunos traumas, producto del abandono de su madre y de las duras experiencias que tuvo que vivir al lado de su padre, en donde sufrió desde malos tratos hasta aguantar sus vicios, despilfarros y correrías con mujeres. Hay una parte en la que Walter nos cuenta que para Maddy, por sus difíciles vivencias, lo más importante es su familia (la familia que formó junto a Harry); y que para ella antes que el sexo, estaba el amor; que pese a un gran belleza no era una persona muy sexual y que tal vez ése haya sido uno de los atenuantes para que su marido actuara como lo hizo, aunque tampoco es una justificación. Lo expresa así: “No es que el sexo le fuera indiferente, pero para ella era igual que para otros el chocolate o el ejercicio físico: tenía sus cosas buenas, sus placeres incluso, pero palidecía en comparación con lo que de verdad le parecía importante, que era el amor y la familia. Como les sucede a los que nacen sin dinero, los que nacen sin amor lo desean mucho más. Pasa a ser la gran solución, la respuesta a todos los problemas”.


En fin, es mucho más lo que podría expresar sobre esta novela, sobre la trama o sus personajes, pero lo realmente importante es resumirles que no me arrepiento de por fin haberme animado a leerla, que me gustó a pesar de que sufrí mucho, de que en varias partes tuve apretujado el corazoncito, de que eché algunas lagrimillas y de que mis sentimientos mutaron en varias ocasiones. Me dejó tocada (afectada); tanto que aún después de más de tres días, no puedo quitarme de la cabeza todo lo que leí y lo que sentí mientras lo hacía, incluso (aquí entre nos) esa noche que terminé el libro me costó conciliar el sueño y después me la pasé soñando con varias cosas que pasaron (sí, puede que se me hayan zafado algunos tornillos hace un tiempo) y hasta ayer seguía torturando a algunas de mis amigas explicándoles todo lo que sentí con la novela y cómo todavía no me recuperaba. ¿Lo volvería a leer? No sé, y no porque esté mal escrita o no me haya gustado, sino por cómo me hizo sentir, tampoco es que sea fanática del masoquismo, aunque con releer las frases en algún momento futuro ya tendría suficiente. ¿Lo recomendaría? Claro que sí, es una historia dura, nada rosa ni nada fácil de digerir, pero que vale la pena explorar, por lo menos por la curiosidad de cuáles serán las reacciones que les provocará cuando lo intenten. Si lo leerán o lo leyeron, ¡¡ahí me cuentan!! JJJ


Frases: (pueden ser Spoilers) 
*OJO: Son sobre todo para que recuerden aquellos que ya leyeron el libro, son muy reveladoras.

1. <<Yo he olvidado muchas cosas: nombres, rostros, conversaciones brillantes, días y semanas y meses, cosas que juré no olvidar jamás..., y para rellenar los espacios en blanco, refundo el pasado o me lo invento por completo. ¿Me pasó aquello a mí o le pasó a otra persona? [..] Lugares y actos que parecen de lo más real pueden ser totalmente falsos, basados puramente en impresiones de algo que alguien contó en ese instante y que nosotros, de manera inconsciente, incorporamos al entramado de nuestra vida. Al cabo de un tiempo eso se vuelve real…>> (Walter)

2. “Cuando me enamoré de Harry, nunca se me pasó por la cabeza que fuera escritor. Era, sencillamente, la persona más segura que había conocido en mi vida, siempre decidido a ser el mejor: primero fue el mejor jugador de hockey, luego el mejor piloto, y supongo que es lógico que fuera el mejor escritor. Si quisiera ser el mejor ladrón de joyas, probablemente también lo sería…” (Maddy)

3. “—¿Cuántas amantes has tenido? —No muchas. En el instituto hubo unas cuantas chicas; en la facultad, una o dos, en primero. Pero desde Maddy no ha habido nadie más. —Entonces ¿por qué yo? No me puedo creer que no haya habido otras mujeres que te hayan deseado. —Ha habido algunas. —¿Y? —Y no hice nada. —¿Por qué? —No eran importantes. —Y ¿por qué yo soy importante? —Porque tú eres tú. Porque somos nosotros. —¿Quieres decir que existe un nosotros? —Existe el ahora. —¿Te hace feliz? —No sé si me hace feliz, pero sé que, en caso contrario, sería infeliz. —¿Por qué? —Es una buena pregunta. No lo sé. Quizá porque no puedo dejar de pensar en ti. Desde que entraste en nuestras vidas vi que tenías algo especial. Cuando te conocí, en la playa, pensé que eras guapa, pero no pensé en eso. Sólo cuando viniste a nuestra casa esa noche, a nuestra fiesta, me di cuenta de que estaba cabreado porque salías con el gilipollas de Clive. Sabía que te merecías algo mejor. Quería que tuvieras algo mejor. —Y ¿tú eres mejor? —No lo sé. Sólo sé que me importaste. Lo supe casi inmediatamente. —No tenía idea. —No, ni tampoco quería yo que lo supieras. Eras nuestra invitada. Nuestra criatura desvalida. El proyecto de verano de Maddy. —¿Es eso lo que pensaste de mí? —Sí. No. Me refiero a que es lo que quise pensar. No habría podido vivir en paz si me hubiese permitido pensar otra cosa. —¿Y cuando Clive dijo esas cosas en el restaurante? —Exacto. Supongo que me sentó tan mal porque en cierto modo sabía que parte de lo que decía era verdad. Pero yo ni siquiera lo sabía entonces. Entonces tú eras nuestra protegida, ya sabes a qué me refiero. En ningún momento se me pasó por la cabeza que ocurriría esto. —Lo siento. —Pues no lo sientas. —¿Habremos cometido un grave error? —No lo creo. Espero que no. —Pero estás casado, tienes una vida con Maddy. Y con Johnny. —Lo sé. —No quiero hacerle daño. Ojalá hubiera un modo de crear un pequeño universo paralelo donde tú y yo pudiéramos estar juntos y donde tú pudieras estar con ella y nadie saliera herido. —Lo único que sé es que me he pasado un montón de tiempo paseando por las calles de Roma pensando en ti. Preguntándome qué harías. Cómo sería tu jornada. Quiénes son tus amigos. Si habría alguien abrazándote. —¿En serio? —Sí. Pero no sabía si te iba a volver a ver. Era una fantasía. Supongo que es la edad: algunos hombres se compran un deportivo; yo soñaba con una chica guapa que estaba a miles de kilómetros. —Y ahora es real…” (Claire y Harry)

4. “—¿Qué harías si viésemos a algún conocido tuyo? Me refiero a si nos vieran aquí, juntos. —No lo sé. Aunque claro que se me ha pasado por la cabeza. Supongo que dependería de quién fuera... y de lo que estuviéramos haciendo nosotros. Quiero decir que no hay nada muy sospechoso en que estemos cenando, ¿no? Somos amigos, pasaste un montón de tiempo con nosotros en verano. ¿Qué hay de malo en eso? —Algunas personas podrían malinterpretarlo, pero no estarían seguras. —Sin embargo no se equivocarían. Es difícil ocultar el lenguaje corporal, sobre todo si te estás acostando con alguien. Hay una especie de calor que desprenden los amantes, aunque estén en extremos opuestos de la habitación. Casi te quema la ropa…” (Claire y Harry)

5. <<Cómo encendían la pasión del otro, la pasión por la vida, la pasión por el amor, la pasión que ardía sólo por la pasión. Después de todo, eso es egoísmo y avaricia; querer más de lo que es bueno para uno. Y ellos la devoraban, se regocijaban con ella. ¿Quién los puede culpar? Pocas cosas hay más poderosas, más embriagadoras que saber que hay alguien que te desea profundamente. Y si es ilícito, secreto, prohibido, tanto más excitante. Llegados a ese punto ¿a quién le importan los demás? Los demás no importan cuando sólo estáis los dos en vuestro pequeño bote salvavidas. El deseo lo es todo, la vergüenza no tiene cabida en él. Ella lo deseaba y él la deseaba. La belleza te cautiva, el sexo te define, las cosas más simples se vuelven objetos de envidia para los demás. Cuando uno está ardiendo, se quema. Imposible no quemarse. Pero el fuego no tiene escrúpulos. Lo quema todo, da igual lo que se cruce en su camino…>> (Walter)

6. <<Victor Hugo escribió que la felicidad suprema en la vida es tener la convicción de que nos aman, pero esa convicción parte de la base de que ese amor existe. Si se demuestra que nos equivocamos, el vacío que queda lo suelen llenar el resentimiento y la ira. Hugo también podría haber escrito que la infelicidad suprema en la vida es descubrir que no nos aman. Una cosa es intuir que no hay amor en nuestra vida, pero lo que de verdad nos destroza es enterarnos de que el amor que teníamos era una mentira…>> (Walter)

7. “Las mujeres pueden perdonar casi cualquier cosa menos lo que tú has hecho, ¿sabes? Y se lo toman prácticamente igual de mal cuando le pasa a otra, porque tienen miedo de que les pase a ellas. Desde que estás aquí, Cissy no para de ponerte verde y de preguntarme si soy feliz en nuestro matrimonio y de decirme cuánto me quiere…” (Ned)

8. “—¿Por qué hacen esto los hombres? ¿Por qué les joden la vida a los demás sólo porque quieren echar un polvo? ¿Eh? ¿Podrías responderme? Tú lo has hecho. ¿Por qué? —No..., no lo sé. —¿Cómo que no lo sabes? ¿Tan poco te importaba tu matrimonio que te metiste en la cama con una fulana sin ningún motivo? —No. Es más complicado. —¿Complicado? ¿Cómo de complicado? Porque a mí me parece bastante simple: estabas casado. Y, para colmo, con Maddy, por el amor de Dios. ¿Es que no era lo bastante guapa? ¿Lo bastante buena? ¿No era lo bastante buena madre? ¿Lo bastante rica? Dime, ¿qué era eso que no te daba y que tuviste que ir a buscar a otra parte? Dímelo, porque de verdad que me gustaría saberlo. —No, con Maddy lo tenía todo. —Entonces ¿qué fue? ¿Querías más? ¿No te bastaba con ser un escritor de éxito y un padre, con amigos que te querían? ¿Con una mujer que te adoraba? ¿Te creías demasiado especial para vivir según las reglas de todo el mundo? ¿O es que no pensaste en las consecuencias que traerían tus actos? ¿Que tu egoísmo se lo cargaría todo? Así es como piensan los niños, Harry. No como piensa un hombre hecho y derecho…” (Cissy y Harry)

9. “—Y ¿qué hay de mí? Estoy harta de esto, Harry. Te quiero, pero necesito saber que tú también me quieres. —Ya hemos hablado de esto. Sabes que quiero a Maddy y a Johnny. Son mi vida. La cagué, y Maddy me odia, pero haría lo que fuera por recuperarlos. Pensé que lo sabías. Lo siento si te he hecho pensar otra cosa. —Soy una idiota. Dios... —¿Por qué dices eso? —Por pensar que me elegirías a mí. Cuando Maddy pidió el divorcio, creí que tal vez tuviera una oportunidad, pero ahora, aunque ella no te quiera a su lado, la sigues prefiriendo a ella antes que a mí. —Es cierto. —Eres un egoísta, Harry. Sólo piensas en lo que quieres tú, nunca en lo que quieren los demás o en cómo tus actos afectan a otros. Sé que no pensaste en mí un solo minuto cuando hablabas con Maddy. Y ¿sabes cómo me hace sentir eso? Me hace sentir como una mierda. —Lo siento. —¿Lo sientes? ¿Es todo lo que puedes decir? —Estamos hablando de mi familia. Éramos felices hasta que... —Hasta ¿qué? Hasta que aparecí yo y me lo cargué todo, eso era lo que ibas a decir, ¿no?...” (Claire y Harry)

10.—Quizá sea mejor que no volvamos a vernos. Lo he estado pensando mucho últimamente. Eres estupenda, pero aún amo a mi mujer. Tengo que hacer todo lo que pueda para salvar mi matrimonio y mi familia. Además, tú eres muy joven. ¿De verdad pensabas que esto llegaría a alguna parte? —Cabrón. —Claire…Lo siento...” (Harry)

11. <<El dolor es transitorio. El amor, sin embargo, es eterno…>> (Walter)

12. “—Incurrió en hamartia. —¿Hamartia? —De la Poética de Aristóteles. El error fatal. Sé lo que hizo mi hijo. Sé que pecó. Me contó lo de Maddy y esa otra chica. Siempre es lo mismo: cuando el héroe comete alguna estupidez o algún error, las Parcas no se lo perdonan. Y sí, en muchos sentidos mi hijo era un héroe. Siempre lo fue. Pero ser un héroe no impide que uno cometa terribles errores. O que sufra las consecuencias…” (Sr. Winslow y Walter)

13. <<Lo siento por ella. No es mala persona. Lo creo firmemente. Y no puedo culparla por enamorarse de Harry. Era difícil no quererlo. Y ella, como tantos otros jóvenes, buscaba un atajo, sacarle ventaja a sus rivales, siempre con prisas, sin darse cuenta aún de que no hay nada bueno en acelerar el viaje, de que el destino no es el objetivo, sino tan sólo parte del proceso. Tampoco comprenden del todo que sus actos tienen repercusiones. Que se pueden destrozar vidas. Naturalmente los jóvenes no poseen el monopolio del egoísmo. Queremos lo que queremos. La amarga verdad es que rara vez nos hace felices cuando lo conseguimos…>> (Walter)

14. “—Lo cierto es que en realidad él no me quería. Yo lo sé ahora, pero él nunca albergó la menor duda en su corazón. Quería a Maddy... y a Johnny, naturalmente. Por si te interesa saberlo, llevaba semanas sin verlo. Desde que Johnny fue a estarse con él. Nos peleamos. —¿Por qué me cuentas esto? —Para que tú se lo cuentes a Maddy. No sé si lo sabe. Nunca hablaba de ella, de su familia. Eso era algo que se guardaba para él. Creo que es importante. Sé que para mí lo sería…” (Claire y Walter)

15. “—¿Y tú? ¿No te sientes nada culpable? —¿Culpable? ¿Yo? ¿De qué? —De lo que pasó, del dolor que causaste. —¿Que yo causé? No, me parece que no lo entiendes. —¿Qué es lo que no entiendo? —Que yo no tengo la culpa de nada. Era joven y estaba enamorada. —Entonces, ¿fue culpa de Harry? —Sí. Fue algo que decidió hacer. Yo no sabía lo que hacía. Vuelvo la vista atrás y veo lo ingenua que era, y parece que han pasado siglos. Lo irónico del caso es que al final gané. Al menos en cierto modo. Pero hubo momentos en que no lo creí así. —¿Qué quieres decir? —Lo quería, ¿entiendes? Nunca sabré si él me quería de verdad o no, pero sé que quería más a su familia. Ahora […], entiendo por qué eligió lo que eligió, pero por aquel entonces no lo entendí. Y, claro, no tuvimos ocasión de averiguar qué habría pasado. Sin embargo he intentado compensarlo, y he tenido la gran suerte de encontrar a alguien que me quiere por ser como soy, a pesar de todo…” (Walter y Claire)


Observaciones (Obs):

- No me pareció acertado que la editorial, en aquel entonces, intentara vender la novela como una “lectura perfecta y complementaria” para las fanáticas de la trilogía “Cincuenta sombras de Grey”. No estoy de acuerdo, no tiene nada que ver.

- Tampoco me pareció idóneo que encasillaran a la novela netamente en el género erótico, ya que las escenas no es que fueran tan explícitas como se menciona en la sinopsis. Yo encontré más drama que erotismo.

- Algunas ciudades mencionadas: Los Hamptons, Nueva York, Roma, París, Florida, Barcelona, etc.

- La distancia entre Los Hamptoms y Nueva York, que era la ruta que más frecuentemente utilizaban los personajes de la novela, es de aproximadamente 2 horas y 15 minutos. (Ver mapa

- Algunos autores u obras mencionados: “La campana de cristal” de Sylvia Plath, “Las flores del mal” de Charles Baudelaire; y autores como, Kipling, Buchan, Ouida, Tom Swift, Robert Louis Stevenson, T. S. Eliot, Vonnegut, Tolstoi, Gibran, Keats, Byron, Goethe, los Browning, James, Pound, Shakespeare, Milton, entre otros.

- No encontré nada sobre la música vieja en español que Harry le menciona a Claire, la que se supone que dice “Hazme el amor de manera que las campanillas que llevo en los tobillos tintineen en mis oídos…”. Aunque investigué, no sé cuál es.


Booktrailer: Ver vídeo 



Soundtracks del libro:
- “We gather together” (Himno cristiano)
- “The force of destiny” (Ópera; Giuseppe Verdi)
- “Farfallina” (Música infantil italiana)
- “La traviata” (Giuseppe Verdi)
- Otras de Verdi.





ANEXO (sólo para quienes ya leyeron la novela)

Imagino que la mayoría de los que están leyendo esta parte ya han leído esta novela, porque recuerdo que en su momento, allá por el 2012, tuvo bastante difusión y muchas personas cedieron a la tentación. Yo, luego de leerla, me quedé con algunas preguntas, cuestionamientos y opiniones, y sé que si ya tiene tiempo que la leyeron es probable que recuerden muy poco o sólo lo básico, pero de igual manera les voy a plantear mis puntos:

- Harry nunca sintió verdaderos remordimientos por estar engañando a su esposa, desde la primera noche que pasa con Claire en Nueva York. Incluso le dice que cree que ya la quiere y acepta rápido que hará todo lo posible por verla pronto de nuevo. Y después reincidió comportádose con total naturalidad, como si no estuviera haciendo nada malo. Se sentía a gusto y feliz con su doble vida, pero sobre todo cuando estaba con Claire, porque ya se comportaba diferente e irritable en su casa con su esposa cuando regresaba de sus supuestos “viajes de trabajo”. Claire era la novedad, la que lo hacía sentir vivo, según él.

- Él se plantea que quiere y necesita a las dos. Pero yo no pude evitar preguntarme si en verdad amaba a Maddy como él decía (sobre todo desde el momento en el que decidió engañarla y con qué descaro lo hizo, hasta que ella finalmente lo descubre); y también, si lo que sentía por Claire era amor o qué era. Llegó un punto en el que más que nada parecía que quería estar con Maddy por comodidad y por su hijo, y con Claire por pasión o algún otro sentimiento que no podía evitar ni reprimir. Por eso me resultó curioso lo que Harry le dice a Claire para terminar (ver frases n° 9 y 10) y su comportamiento posterior, no sé si él en realidad estaba convencido de lo que dijo ahí, o qué pasaba por su cabeza.

- ¿En verdad Harry hubiese dejado totalmente a Claire porque quería más a su esposa e hijo? Porque eso de que luego de terminar con ella (ver frases n° 9 y 10), él haya ido nuevamente hasta su casa dos veces para probar si es que ella le abría la puerta, lo perdonaba y lo dejaba estar con ella una vez más, me dejó bastante confundida sobre lo que él quería en realidad.

- Claire le dice a Walter que desde que Harry y ella pelearon (esa noche cuando él termina con ella porque Johnny va a quedarse con él durante el viaje de Maddy a México) no lo volvió a ver todas esas semanas (ver frase n° 14). Lo que da a suponer que él no la buscó más, y que aquello que Harry le dice a Walter la última noche que se ven, de que quiere mucho a Maddy, incluso más que nunca, que quiere recuperarla, y que tanto Johnny como Maddy y él, sólo serán felices si están los tres juntos, pudo haber sido cierto, que sinceramente deseaba eso.

- Cuando Claire se encuentra con Walter en el embarcadero luego del “evento”, le dice que está segura que Harry nunca la quiso en verdad, que a quien quería y con quien siempre estuvo su corazón fue con Maddy (ver frase n° 14); pero después, cuando se reencuentran luego de 10 años, dice no estar muy segura de si Harry la quería o no, que ya nunca sabrá si o si no (ver frase n° 15) pero que ella fue la que ganó (¿qué es lo que ganó? A qué se refiere), para mí deja esa duda en el aire, como si de vivir Harry las cosas hubieran podido ser distintas entre ellos (probablemente se refería al hijo que tuvo). En realidad, punto y aparte, y si nos proyectamos un poco, queda la incógnita de qué hubiese hecho Harry de enterarse de ese otro hijo. ¿Ella se lo hubiese dicho? ¿Con quién hubiese decidido estar él? ¿Ustedes qué creen?

- Claire dice que ella no se siente culpable por todo lo que pasó con Harry (ver frase n° 15), que el único culpable fue él porque fue quien decidió tener esa doble vida; ya que ella era joven, no sabía lo que hacía y estaba enamorada (yo creo que con 26 años una ya no es tan joven ni tonta, y menos una mujer ya muy experimentada e independiente como ella). Además, fue ella a la que desde un principio no le importó que él estuviera casado y tener una amistad con Maddy, cuando la noche de la fogata de despedida en la playa se le ofreció totalmente y él la rechazó. Después, en Nueva York, también es ella la que se le ofrece y empieza todo; claro, ahí él ya no se resiste, argumentando que ella le atraía desde antes (ver frase n° 3).

- No estuve tan de acuerdo con Walter, cuando en varias partes de la novela exoneraba a Claire de su parte en la culpa por lo que pasó, creyendo que todo debe recaer en Harry solamente (ver frase n° 13). O también como lo que expresa en otra ocasión: “En ningún momento la consideré culpable, aunque algunos crean que debería. Era joven, guapa, sensible e impresionable. Viva. Viviendo la vida a tope. Necesitada de amor o atención o consejo. O de las tres cosas. No estoy seguro. ¿Cómo no iba a deslumbrarla Harry? Era atractivo, encantador, un triunfador. No, yo a quien culpo es a Harry. A él, al héroe del colegio, al antiguo marine, es a quien le faltaron el valor y la entrega. Tentar es fácil, pero sólo los que son fuertes de verdad se pueden resistir a la tentación. Harry debería haber sido capaz, pero él, ese dechado de virtudes, fue débil”. Aunque sí concuerdo en que la mayor culpa fue de Harry, para mí también Claire es responsable.

- ¿Alguien entendió los motivos de Harry para ser infiel? Él le dice a Cissy que con Maddy lo tenía todo (ver frase n° 8); Maddy le dice a Walter que siempre consideró a Harry como un hombre muy seguro de sí mismo y que siempre quiso ser el mejor en todo (ver frase n° 2); Claire lo acusa de ser un egoísta, que sólo pensaba en él (ver frase n° 9); una de las explicaciones que Walter encuentra está en la frase n° 5. Pero, a pesar de que nunca pude tener bien claro los motivos de Harry, en algunas ocasiones él se justificaba con que era una consecuencia de la edad (la famosa crisis de los 40), en otras de que esta relación ilícita lo hacía sentir paz, emoción, vivo, importante; también estaban la novedad, el peligro, la admiración de ella y su curiosidad por las cosas, como si todo lo que él hiciera o dijera fuera lo más fascinante del mundo, etc. Incluso Walter se plantea a sí mismo esta interrogante: “A menudo me he preguntado qué se le pasaría a Harry por la cabeza esos días. ¿Alguna vez se sintió  culpable o le remordió la conciencia? Era como si no tuviese esposa y un hijo. ¿Olvidó los años que habían pasado juntos, las risas compartidas, el dolor compartido, las personas en cuyas vidas influyeron, cuyas vidas podían destrozar él y Claire? ¿Hacia dónde se encaminaba? ¿Creía que podía seguir con esa aventura sin que Maddy se enterase? ¿Lo quería incluso?”. Además, agrega: “Lo que más me desconcierta del comportamiento de Harry es la naturalidad con que lo llevaba. Era como si fuese un adúltero nato. Cabe la posibilidad de que esa clase de cosas les resulte más fácil a algunos hombres, sobre todo a escritores, actores o espías, a aquellos que están tan acostumbrados a meterse en la piel de otras personas, a suplantar otras vidas, que pierden el contacto con la vida que de verdad importa. Algunos hombres, me figuro, se habrían sentido culpables o al menos inquietos. Habrían tenido miedo de que los pillaran, de que su engaño saliera a la luz, de que su vida doméstica se viera destrozada. No obstante a Harry le resultaba sencillo. Puede que no pensara que en la vida había verdadero dolor o verdaderas pruebas. Las cosas le sucedían sin más. Imagino que se estaba peleando con el libro nuevo pero, después de todo, ¿no forma eso parte del proceso creativo? ¿No se supone que los artistas tienen que sufrir? En algunos sentidos parecía injusto. Él, que ya tenía tanto, no estaba satisfecho. Con muchas cosas sólo tenía que extender la mano y ahí estaba lo que quería. Cierto que nunca había tenido mucho dinero, pero al parecer eso nunca revistió importancia. Tenía algo más importante, concretamente la capacidad de inspirar amor. Visto así, ¿tanto le sorprendió que se lo inspirara a Claire? Al fin y al cabo, ¿quién no lo había querido? Perros, compañeros de estudios, amigos, lectores, desconocidos en bares. Había acaparado amor como un coche acumula kilómetros. Lo que sí fue una sorpresa es que después de inspirar amor quisiera recuperarlo”. A ver, ¿ustedes me pueden explicar qué entendieron por esta última frase? (más que nada me refiero a lo de “Lo que sí fue una sorpresa es que después de inspirar amor quisiera recuperarlo”).

- Cuando Walter intenta entender la infidelidad de Harry, también analiza los que podrían ser los sentimientos de éste hacia una y otra. Sobre Maddy dice: “Ella era quien más lo necesitaba, y él se entregó a un deber sagrado. Quizá intuyera que en Maddy había algo roto, algo que sólo él podía arreglar, y, sabiéndolo, se permitió darse por completo a ella. No estoy diciendo que no la amara. Creo que la amaba. Sé que la amaba. Pero ella lo necesitaba, a él o a alguien como él, y no creo que Harry necesitara realmente a nadie, por lo menos no de la misma manera. Siempre fue autosuficiente, alguien con tanta confianza en sus aptitudes que no las cuestionó ni una sola vez. Nunca tuvo la necesidad de hacerlo”. Mientras que sobre Claire manifiesta: “¿Intuyó algo en Claire que podía arreglar, algo que sólo él podía darle? ¿O fue algo más egoísta? ¿Era Claire alguien que estaba ahí sólo para él? Al cabo de años de ser el que todo el mundo pensaba que era, o debería ser, ¿se estaba permitiendo ahora coger lo que quería, aunque ello implicara acabar con todo lo demás? Naturalmente nada es nunca tan abstracto. Su traición fue tan natural como una enfermedad. Y cuando ocurrió, lo consumió”.


En fin, podría desglosar todo el libro y hacer una reseña de nunca acabar, pero como mi intención es que la lean y me compartan sus sensaciones y opiniones, los detalles que encontraron, sus reflexiones, etc., etc., esperaré con ansias a recibir sus comentarios para que podamos debatir e intercambiar pareceres. Estoy segura que la experiencia será enriquecedora con las mil y una cosas con las que podemos dialogar virtualmente. ¡¡Los espero!! 


                SECCIÓN: 
"RESEÑAS EN EL RECUERDO"



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