“Tu último beso” – J. de la Rosa

28 mar. 2017


Autor: J. de la Rosa
Categoría: Romántica
Editorial: Titania / Sello: Amour
Publicación: Noviembre 2015
Protagonistas: Daniel N. Soto y Camila Blancar

<<Nueva novela del Ganador de I Premio Titania Novela Romántica. Una novela romántica e inspiradora sobre el poder redentor del amor. Un clásico del género romántico, con una historia mágica y una ambientación inolvidable>>…

Sinopsis:
Cuando Daniel llega al recóndito valle de Ostara para cubrir como periodista “El festival del equinoccio”, tiene claro que debe salir de allí cuanto antes. Su verdadera misión no tiene solo que ver con el festival, sino con el pasado oscuro del valle y de sus habitantes. Camila es la joven recepcionista del único hotel del pueblo, un rancio recuerdo de su pasado esplendor regentado por su madre, y que tendrá que cerrar definitivamente las puertas cuando pase el Festival, tras más de cien años de servicio. Dos personas que jamás congeniarían tendrán que pasar unos días juntos. Ella como anfitriona del lugar e intentando quitárselo de encima, y él con la extraña sensación de que debe huir de ella a pesar de la atracción que siente. Perdidos en un valle encantado, entre la magia del equinoccio y los recuerdos de un pasado misterioso, «Tu último beso» te acerca al corazón de los que han decidido no volver a amar, aunque sea una misión difícil de cumplir.


Características de los personajes:

Camila Blancar (“Cami”): 27 años, piel blanca, cabellos largos de un color negro intenso, ojos negros, delgada, cuerpo espléndido, busto generoso. Nació en la ciudad de Ostara (España). No conoce a su padre. Siempre ha soñado con marcharse de la ciudad para terminar la carrera de Bellas Artes. Trabaja como recepcionista del único hotel de Ostara, el “Savoy”, regentado por su madre y que tiene más de 100 años de existencia. Tiene un blog llamado “El blog de los Robafuegos”, en donde ella se hace llamar “Lady Expiación”, desde hace 3 años.

Daniel Napoleón Soto (“Dani”): muy alto, mide más de 1.80cm, está en buena forma física, tiene los cabellos rubios claros, ojos grises, boca atractiva, nariz recta, cejas pobladas, labios carnosos, además de 2 tatuajes (uno sobre el pectoral derecho en forma de planta, y el otro en el bajo izquierdo con la palabra “siempre”). Es periodista. Trabaja para un importante semanario llamado “El Crónica”. Se crio en un internado y después pasó a vivir a casas de acogida. Sus padres viven en Madrid y se nota que sufren por algo.

Otros personajes: 1) Filipa (madre de Camila; era muy bonita, ahora está algo descuidada, tiene los cabellos negros y cortos con algunas canas, ojos negros, forma elegante; es la gerente del hotel “Savoy” en Ostara); 2) Flora (mejor amiga de Camila); 3) Aquiles Roy (mejor amigo de Camila, tonteó con ella en época del Instituto; ahora es la pareja de Flora; guapo, alto, moreno, alegre; es abogado, trabaja en un bufete); 4) Ulises Roy (es dueño de medio pueblo y también del hotel “Savoy”, ya que todo se lo heredó su padre; es el padre de Aquiles; casado hace 30 años con Minerva; ); 5) Minerva Arévalo (es la Presidenta del Consejo de Osara desde hace 8 años; también es la esposa de Ulises Roy y la madre de Aquiles; es altiva, elegante, muy segura de sí misma; tiene unos 60 años aunque aparenta unos 30); 6) Homero Roy (padre de Ulises; abuelo de Aquiles; fue uno de los hombres más ricos de Osara y dueño de casi todo el pueblo; él fue quien le alquiló el hotel a Filipa hace muchos años y de forma indefinida); 7) Hércules Garzón (propietario del único periódico de Osara; además es el redactor, administrador y contable del periódico; es muy amigo de Filipa; parece sesentón, es muy jovial y amable, usa gafas gruesas y tiene los ojos azules); 8) Cassandra (amiga de Camila; mujer mayor, canosa; es la experta en plantas; echa el Tarot); 9) Flavia (amiga de Camila; también es su compañera de trabajo en el hotel, se turnan en la recepción; tiene hijos pequeños); entre otros.


Comentarios personales:

En esta ocasión, les presento otra de las novelas independientes de género romántico del autor español, José de la Rosa.

La novela contiene 57 capítulos en menos de 300 páginas. Está ambientada mayormente en el Valle de Osara, aunque también se menciona a la ciudad de Madrid. Tenemos como protagonistas en el presente a Camila y Daniel, ya que en el pasado hay una historia secreta y turbulenta de la que no sabemos muy bien quiénes participan ni cómo se dio; siendo éste uno de los grandes misterios de la trama, mismo que se nos irá revelando a través de las páginas de un viejo diario personal.

Así las cosas, debemos resaltar que la trama se intercala entre lo que está escrito en un diario antiguo que alguien redactó en 1986, y las acciones del presente. Por ejemplo, inicia en “Diario, página 1, 07 de enero de 1986”, cuando una mujer (que no sabemos quién es) está llegando al Valle de Ostara en un invierno muy frío, y nos empieza a relatar lo que le va ocurriendo a partir de ese día. Después, nos transportamos nuevamente al Valle de Ostara, pero en la actualidad; están a mediados del mes de marzo, y el pueblo bulle con los preparativos para el festival anual. Camila (la protagonista) se encuentra atendiendo la recepción del hotel cuando su compañera Flavia le comunica que ingresó el único huésped que estaban esperando, y que es insoportable. Horas después, Camila conoce al dichoso Daniel N. Soto, y tampoco se caen bien, pero con el correr de los días acepta trabajar como guía turística para el molesto huésped. Y es así como las cosas se van torciendo y complicando, además de que empiezan a surgir algunas revelaciones inesperadas.

Algo que llama mucho la atención es que, Ulises Roy tiene una rivalidad muy fuerte con Filipa desde hace muchos años y se desconoce el por qué. Ahora él ya no quiere renovar el alquiler y usufructo del hotel que su padre, Homero Roy, le había dado a Filipa de forma indefinida, hasta que pague las inmensas deudas económicas que tiene con él. Pero el hotel necesita muchos arreglos y mantenimiento, y la pobre Filipa ya no ve de dónde poder solventar todos esos costes. La situación es muy penosa y crítica, más que nada porque desconocemos de dónde proviene tanta animosidad y ensañamiento contra Filipa y Camila. Es por eso que, muy probablemente, tendrá que rendirse y renunciar a regentar su tan querido hotel.

Puedo decirles que la novela está escrita de manera tal que es muy difícil querer abandonar las páginas hasta intentar resolver el gran misterio que está oculto tanto en el diario como en el pasado de algún habitante del pueblo de Osara, que no sabemos muy bien quién es, ni tampoco estamos seguros sobre quiénes son todos los involucrados y su verdadero papel en dicho secreto.

Lógicamente, el lector irá planteándose hipótesis y comprobando, posteriormente, si acertó o no, pero, por lo menos a mí, el autor me tuvo con la intriga casi hasta los últimos capítulos. Eso me gustó porque, aunque yo creía que la dirección obvia que tomarían los hechos sería “X”, y tal vez sí fue así y acerté, todavía quedaban algunas cuestiones finales por resolver con las que sí me sorprendí, ya que no las tenía contempladas ni me esperaba que la trama girara por esos derroteros, siendo éstas la carta fuerte de la historia. 


Esta es una novela en donde se plantean las consecuencias que pueden tener en el presente de una familia, las decisiones tomadas en el pasado. Así como también, el perdón y las segundas oportunidades, como una forma de liberación de las cargas que muchas personas arrastran a lo largo de sus vidas. Aquí se entremezclan el drama y el dolor de un pasado lleno de secretos e intrigas, con un presente en el que el amor intenta surgir pese a las adversidades. Es una trama que puede no resultar muy ágil por el cambio constante de tiempo y escenarios, pero que resulta atractiva y llamativa por todo lo que vamos descubriendo conforme avanzamos en el relato. Si la leerán o la leyeron, ¡¡ahí me cuentan!! JJJ


Frases: (pueden ser SPOILERS)

1. “—¿Mi padre ha vuelto a molestaros a tu madre o a ti? (Aquiles) —Vino al hotel. Lo tiene decidido. Tras el Festival todo se habrá acabado (Camila) —A veces me pregunto qué pudo pasar entre ellos. Entre tu madre y mi padre, quiero decir. Parece que se odien. Mi madre dice que tuvieron una mala experiencia en los negocios y que la cosa no salió bien, pero cuando pregunto, no me cuenta nada más. Y la verdad es que no entiendo nada. Sé que mi padre no es fácil de tratar y siempre va haciendo enemigos, pero en este caso parece obsesionado (Aquiles) —Creo que es mutuo. Esos dos cascarrabias. Las viejas rencillas se vuelven enormes en los lugares pequeños. Pero el hotel… no sé qué hará con nuestro hotel. Forma parte de este valle, parte de Ostara (Camila) —He intentado hablar con él, ¿sabes? Buscar una forma de… (Aquiles) —Aquiles, gracias, de verdad, pero no quiero que te metas en esto. Quédate fuera. Ya es suficientemente desagradable. No me gustaría perder a un amigo además de mi trabajo y el medio de subsistencia de mi familia durante las últimas décadas (Camila) —¿Qué tal está tu madre? (Flora) —Infranqueable, como siempre. Sé que se encuentra mal. Sé que anda preocupada. Pero ella adopta su disfraz de mujer eficiente y se parapeta de todos, incluso de mí. Es su forma de sobrevivir. Piensa que así yo no me daré cuenta de lo frágil que es… (Camila) —Quizá necesite un abrazo (Flora) —Quizá, pero después de tantos años no sé cómo acercarme a ella sin que salten chispas entre las dos (Camila)…”

2. “—¿De dónde vienes? Eres un tipo misterioso que se ha convertido en una especie de vecino y de quien no sabemos nada. —No hay nada de misterioso. Soy un pobre periodista que quiere escribir un artículo. —¿Sabes que no te creo? —¿Y por qué no me crees? —En primer lugar, porque tienes más pinta de periodista deportivo que de recorrer el país describiendo fiestas populares. —Me gusta el deporte, pero eso no quiere decir nada. —En segundo lugar porque eres demasiado callado, cuando lo que tendrías que estar haciendo es husmear por cada rincón del pueblo. —¿Qué te dice que no lo hago cuando no estoy contigo? —Bueno, quizá sí estés husmeando, pero no donde se esperaba. —Ya veo que tienes más información de mí mismo que yo. Eso se llama jugar con ventaja. —Y en tercer lugar… —¿En tercer lugar? —¿Qué significa esa N que aparece delante de tu apellido? —No. Eso no te lo voy a decir. —¿Ves? Estás lleno de misterios. —Si te lo digo te vas a burlar de mí hasta que me marche. —Puedo prometer que no. —¿Y qué obtendré yo a cambio? —¿Qué deseas? —Servicio de habitación. Una botella de agua en la nevera de vez en cuando y el número de teléfono de una pizzería que me lleve la cena a la cama. —Trato hecho. —Napoleón. —¿Napoleón? —Daniel Napoleón. Mi profesor decía que era el hombre más grande de la historia. —Ese hombre tenía bastantes expectativas puestas en ti, por lo que veo. —Y al final casi todas han sido una decepción. De todas formas, gracias por no burlarte. —No he dicho que no vaya a hacerlo. —Lo has prometido. —He dicho que puedo prometerlo, pero en ningún momento lo he llevado a cabo… Napoleón. —Vaya, he caído en tu trampa. —No eres muy listo para ser un chico de ciudad. —Pues tú eres bastante retorcida para ser una chica de campo…” (Camila y Daniel)

3. “—La primera vez que te vi no me gustaste. —Pues ya somos dos. —Pero cuanto más te miro… ¿Eres una especie de bruja que prepara pociones mágicas para enamorar a los hombres que se te cruzan? —Es la primera vez que me llaman bruja. —Tiene suerte ese Aquiles. —Supongo que sí. Es un buen tipo. —Hacéis buena pareja. —¿Él y yo? No creo. —No me gustó demasiado saber que tienes novio, pero hace las cosas más fáciles. —¿Novio? Vaya, qué interesante… ¿Y por qué hace las cosas más fáciles? —Porque lo peor que podría suceder es que tú y yo acabáramos juntos en una cama, y si ya estás comprometida… ¿Sabes? Soy un tipo nuevo. Jamás me metería en medio de vosotros dos. —Así que ves una posibilidad entre tú y yo… —¿Te he dicho que eres preciosa? —Sí. Hace unos dos minutos. —Nunca he conocido a una mujer como tú. Me tienes desconcertado. Creo que podría enamorarme de ti. —Tú sí que me tienes desconcertada a mí…” (Daniel y Camila)

4. “—¿Qué cambiarías de tu vida si tuvieras la oportunidad de hacerlo? —Demasiadas cosas. Mi arrogancia, mi insolencia, mi falta de escrúpulos. —Desde que te conocí me has dado la impresión de que encajabas en ese perfil, pero ahora no estoy tan segura. —Quizá no me conoces lo suficiente. —Puede que tengas razón. Tengo mal ojo para los hombres. —¿Qué cambiarías tú? —Recuperaría la inocencia. —Eso es dulce, pero doloroso. —A veces… No sé… No quiero intuir los finales de cada historia. Me gustaría seguir creyendo que serán felices. ¿Lo ves demasiado infantil? —No es infantil. Y además, no he conocido a muchas mujeres como tú. —No sé si eso es bueno o malo. —Tú me… me desconciertas. Sabes exactamente cómo sacarme de quicio y a la vez eres capaz de encontrar las palabras justas para sorprenderme. —Soy una chica de campo…” (Camila y Daniel)

5. “—Hola. —Hola. —Estás… diferente. —Hoy es el día grande. De pequeña mi madre me hacía estrenar tal día como hoy un traje de verano, aunque cayera una tormenta torrencial. Creo que ahora sería incapaz de no vestirme de princesa el día que se inaugura el Festival. —Eso pareces. —Muy halagador por tu parte. Tú tampoco estás mal. Nunca creí que tu pelo pudiera peinarse de esa manera. —Es cuestión de unos minutos. Ya verás cómo termina cuando se seque. […] Quería pedirte disculpas por lo de ayer. —Supongo que la emoción de un baño nos llevó a esa tontería de adolescentes. —Supongo. Verás, no quiero que te lleves una idea equivocada de mí. —¿Qué idea sería esa? —No quiero que pienses que soy alguien que va por ahí abordando a la primera chica bonita con la que se cruza. —No sé muy bien cómo tomarme eso. —Soy un patán. Nunca se me ha dado muy bien hablar de mí mismo. —Intenta no adornarlo. Simplemente dime lo que piensas. —Ya te he comentado alguna vez que mi vida es demasiado complicada. He hecho cosas de las que no me enorgullezco. De hecho, he llevado a cabo muchas cosas de las que me avergüenzo y me arrepiento, y hace tiempo que llegué a la conclusión de que no quería ser el tipo de hombre que era entonces. De que quería convertirme en una buena persona. En alguien en quien poder confiar. —Tienes una imagen de ti que concuerda con la que tuve el día que te conocí. Sin embargo, ahora esa percepción ha cambiado. —¿Y qué imagen tienes ahora de mí? —Me pareces un hombre cauteloso, pero no un mal tipo. —Verás, yo venía a este valle… a buscar una parte de mí, y me he encontrado contigo. —Creo que no te entiendo. —Tú no estabas en mis planes. No me malinterpretes… Simplemente no tenía la intención de toparme con una mujer bonita que me desconcierta a cada palabra y hace que me pregunte dónde diablos me he metido. —Yo me pregunto qué hago con mi vida a cada instante… —¿Y a qué conclusión llegas? —Empiezo a darme cuenta de que todo se vuelve una excusa cuando tengo que enfrentarme a mí misma. Y tú has sido quien me has ayudado a verlo. —Eres casi tan retorcida como yo. —Ni de lejos…” (Daniel y Camila)


Observaciones (Obs):

- No tiene booktrailer.

- Pueden ver las reseñas de otros trabajos del autor, como: Gigolóy Todas las estrellas son para ti.


Soundtracks del libro:
- Depeche Mode.
- Red Hot Chilli Peppers.
- Aretha Franklin.
- Bob Marley.
- Spandau Ballet.
- Eurythmics.



NOTA: Por favor, si la publicación te sirvió, coméntamelo. Y si la usas como fuente de información, mencióname como un reconocimiento al trabajo realizado. Muchas gracias. By CAR

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